¿Es necesario disponer de una app para mi negocio?

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¿Es necesario disponer de una app para mi negocio?

Hoy trataré de dar un poco de luz a este asunto. Si eres como yo y te cuesta decidir cuando se trata de cosas importantes, entonces tal vez esto te ayude en tu camino a la grandeza. Pero antes, pongámonos al día.

Durante el boom de las páginas web (el conocido boom de las .com), un creciente número de negocios vieron la luz y se subieron al tren digital, creando lo que sería su escaparate en la red. Hace unos pocos años, ocurrió algo similar, pero esta vez con las páginas web responsive, término que apareció por primera vez en el “Mobile Web Best Practices” de julio de 2008 del World Wide Web Consortium (W3C) y es que, debido a la enorme penetración de los dispositivos móviles se tuvo que optar por un estándar para mejorar la experiencia del usuario que navegaba por la red a través de estos instrumentos de abducción masivos y la verdad, menos mal, porque navegar con un móvil por sites que no se adaptaban a la pantalla era un auténtico dolor de cabeza. A partir de aquí el ecosistema web cambió para mejor, hasta llegar al momento actual, en que toda página web que se precie tiene un diseño web adaptable (¡gracias W3C!).

Después de un tiempo de relativa calma, llegó Steve Jobs y con todo el poderío de Apple lanzó su nuevo invento: el iPhone, un teléfono inteligente que iba a romper con todo lo que habíamos conocido hasta el momento. Junto a este nuevo dispositivo, llegaron la App Store y las apps, pequeñas (o no tan pequeñas) aplicaciones software que se instalan en tu dispositivo de manera local y abren un nuevo mundo de posibilidades al alcance de algún que otro clic. Off topic: yo tuve la suerte de tener el primer iPhone cuando todavía no había llegado a España y la verdad es que no intuí la revolución que se venía (ya tenía bastante con estar estudiando la carrera). De hecho, no sabía muy bien cómo aquel dispositivo podía ayudarme en mi día a día, así que, después de trastearlo por un tiempo, me decanté por seguir utilizando mi súper útil y omnipresente Nokia.

Después de Apple vino Google y su sistema operativo (comprado) Android, lo que ayudó a impulsar las ventas de los teléfonos inteligentes (o smartphones) que, junto con las tablets, han ido rompiendo récords uno tras otro. Prácticamente todo lo relacionado con lo que a consumo digital se refiere lo hacemos a través de estos dispositivos. En España sin ir más lejos, nos pasamos cerca de 4 horas diarias (más tiempo del que le dedicamos incluso a comer) utilizando estos dispositivos.

No podemos negar la evidente importancia de los dispositivos móviles en nuestro día a día ni su papel protagonista. El sector empresarial es simplemente un sector más que debe evolucionar hasta adaptarse completamente a la nueva forma que tenemos de interactuar con las redes sociales, las compras, la comunicación, las reservas y un largo etcétera. Dicho así de manera genérica queda muy bien, pero ¿qué beneficios explícitos podría lograr si mi negocio tuviese una app? ¿Me merece la pena?

Primero de todo, se trata de una inversión importante, ya que el desarrollo de apps, sobre todo las nativas (aquellas que han sido desarrolladas y optimizadas específicamente para un sistema operativo determinado y para la plataforma de desarrollo del fabricante) es algo costoso, por lo que es esencial analizar bien qué queremos conseguir con ello y cómo pretendemos hacerlo. En este enlace por ejemplo, se puede conseguir una aproximación de presupuesto bastante cercana a la realidad. Volvamos, ¿es la app la solución a todo? Definitivamente no, se trata de una inversión y como tal, puede tener sentido y ser todo un éxito o puede ser un sinsentido y sumirte en la miseria. Lo que sí es cierto es que se tiende a pensar en una app como en un canal más para comunicarnos con nuestros clientes o bien captar nuevos clientes, fidelizarlos, mantenerlos alerta sobre nuestras promociones, obtener más información sobre ellos… Todo esto está muy bien, sin embargo, no es lo único para lo que una app se puede utilizar, porque una app puede ser mucho más que una herramienta de ventas complementaria al canal principal. Planteándolo bien, se puede convertir en una forma eficaz de recortar gastos o incluso en una herramienta para mejorar el día a día interno de nuestra empresa. Una app puede hacerte destacar entre la multitud y puede suponer una ventaja estratégica considerable frente a tu rezagada competencia. Recuerda, el que pega primero, pega dos veces.

En resumen, una app debe tener un motivo, no debe hacerse porque sí. Una de las preguntas que nos solemos hacer en Spira Dreams es: ¿ayudaría lo suficiente esta app al usuario que la descargase para que la mantuviese en su dispositivo móvil y la utilizase a diario o simplemente es algo que nos podemos ahorrar e invertir nuestro dinero en otra cosa?

Por | 2017-11-23T11:21:55+00:00 julio 17th, 2017|Apps|0 Comentarios

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